Un alivio visible en los indicadores
Sentimiento de mercado: rebote frágil con el índice Fear & Greed al alza, pero la inflación energética en la eurozona al 4% amenaza la recuperación.
Un alivio visible en los indicadores
El 3 de noviembre, el índice CNN Fear & Greed marcaba 20,05. Al día siguiente alcanzaba 27,94, una ganancia de casi 7,9 puntos. Este movimiento coincide con la reacción a las elecciones de mitad de mandato: los demócratas se hicieron con el control del Congreso, los futuros estadounidenses rebotaron, el dólar cayó a mínimos de un mes y los rendimientos del Tesoro retrocedieron. El oro avanzó, señal de que los inversores también buscaron valores refugio.
La lógica del Congreso dividido
Un estratega de Morgan Stanley IM resume la lectura dominante: los mercados aprecian las situaciones de bloqueo y temen a un partido demasiado poderoso. Un Congreso dividido reduce el riesgo de giros bruscos en la política económica, lo que puede bastar para mejorar el sentimiento a corto plazo. Un economista de High Frequency Economics recuerda, no obstante, que los demócratas no cuentan con una mayoría a prueba de veto. Su capacidad para actuar sobre el coste de la vida está aún por demostrar.
La energía, freno persistente en Europa
En el lado europeo, el panorama está menos calmado. Según la estimación rápida de Eurostat, la inflación de la eurozona alcanzó el 4 % en octubre, frente al 3,8 % de septiembre. Es su nivel más alto desde septiembre de 2023. La energía es el motor, con un alza anual del 20,8 % frente al 18,9 % del mes anterior, por delante de los servicios (3,3 %).
La inflación subyacente se mantiene estable en el 2,5 %. Para Ulrike Kastens, de Deutsche Asset Management, esto muestra que las tensiones no ganan un número creciente de componentes, lo que resulta más bien tranquilizador para el BCE. No obstante, anticipa una inflación general superior al 4 % en los próximos meses. Considera también que cuanto más tiempo siga cara la energía, mayor será el riesgo de efectos de segunda ronda, y que el sesgo de endurecimiento del BCE está, por tanto, justificado.
Tipos largos y señales defensivas
Este sesgo se lee en los tipos: el rendimiento AAA a 10 años de la eurozona se situaba en el 3,35 % el 3 de noviembre. El ratio oro/cobre calculado arrojaba 8 850 ese mismo día. Pone en relación un activo refugio y un metal sensible a la actividad, y su nivel es coherente con una prudencia aún marcada. Pero se trata de una observación aislada.
Lo que los datos no permiten afirmar
Se imponen varias limitaciones. Las series históricas del rendimiento AAA y del ratio oro/cobre no están disponibles: no puede decirse, por tanto, si estos niveles son altos o bajos respecto a su tendencia. El vínculo entre el escrutinio estadounidense y el salto del índice responde a una coincidencia temporal, no a una causalidad demostrada. Por último, este escrutinio entraña también riesgos para algunos sectores, en particular los centros de datos ligados a la inteligencia artificial, que pueden pesar sobre el sentimiento.
Una mejora condicional
El índice sigue muy por debajo de 50, punto medio de su escala. El alivio político ha jugado su papel, pero no neutraliza el shock energético. Mientras la inflación general europea se mantenga por encima del 4 % y el BCE conserve un sesgo restrictivo, el rebote del sentimiento dependerá de lo que los próximos datos digan sobre el contagio a la inflación subyacente.
Este artículo ha sido redactado con la ayuda de la inteligencia artificial y verificado por nuestro equipo editorial.
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