Una brecha de 22 dólares que los barriles no explican
Petróleo a 116 $: el Brent supera en 22 $ su valor razonable según JP Morgan. El riesgo físico y el refino explican la prima de guerra.
Una brecha de 22 dólares que los barriles no explican
Ocho meses después del inicio de la guerra con Irán, el Brent se cotiza por encima de los 116 dólares. El modelo de JP Morgan sitúa su valor razonable en 94 dólares, lo que supone una brecha de aproximadamente el 23 %. Los referenciales se disponen a registrar un cuarto gain mensual consecutivo, aunque las exportaciones del Golfo han recuperado su nivel previo al conflicto.
El transporte marítimo, nuevo punto débil
Los volúmenes no lo dicen todo. Varios petroleros han sido alcanzados por drones o misiles en las últimas semanas. Arabia Saudita recurre a transferencias de buque a buque frente a las costas de Omán para evitar Ormuz y el mar Rojo, lo que genera una escasez de buques. El flete y el seguro han alcanzado récords, hasta el punto de que los países productores deben aplicar descuentos a su crudo para estimular la demanda. El retorno de los flujos no puede considerarse, por tanto, sostenible mientras el riesgo de ataque siga siendo elevado.
El refino, gran beneficiario
La guerra contra Irán y los ataques ucranianos contra las refinerías rusas han dejado fuera de servicio alrededor del 10 % de la capacidad mundial de refino. El mercado del diésel está en déficit y los márgenes se disparan. ExxonMobil es el ejemplo: sus refinerías de la costa estadounidense del Golfo operan al 100 % de su capacidad. El grupo presenta un beneficio de 15.400 millones de dólares en el tercer trimestre, más del doble que el año anterior. Sus productos energéticos generaron 9.050 millones de dólares de beneficio ajustado, frente a 4.100 millones en el trimestre anterior. Con 25.700 millones de dólares de cash-flow operativo, Exxon devolvió 9.400 millones a sus accionistas y anunció 20.000 millones en recompras de acciones para 2027. La ampliación de Beaumont, con un coste de 2.000 millones de dólares y aprobada mucho antes de la crisis, añadió 250.000 barriles diarios de capacidad. Explica en parte la capacidad del grupo para aprovechar la escasez de diésel.
Lo que matiza el panorama
El panorama no es uniforme. El resultado upstream de Exxon retrocede a 7.300 millones de dólares, frente a 9.200 millones en el segundo trimestre, con la relajación del crudo. Los precios físicos también han vuelto por debajo de sus máximos de principios de año, lo que señala una convergencia progresiva con los mercados de futuros. Al estar saturadas las refinerías del grupo, el crecimiento de los volúmenes dependerá de nuevas inversiones. Por último, las variaciones de índices bursátiles del expediente son incoherentes y no se han explotado.
Una prima que depende del vencimiento del 3 de noviembre
El mantenimiento de los precios obedece también a la anticipación de una reanudación de las hostilidades tras las elecciones estadounidenses. Tanto Washington como Teherán han dejado entrever que están preparados. El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, no ve un escenario creíble de retorno a las condiciones previas a la guerra el año que viene. Mientras no se restablezcan el refino y la seguridad marítima, un Brent superior a su valor fundamental sigue siendo coherente con los hechos, y los refinadores bien posicionados se benefician de ello. Su duración depende de una señal de paz que el expediente no permite anticipar.
Este artículo ha sido redactado con la ayuda de la inteligencia artificial y verificado por nuestro equipo editorial.
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